sábado, 25 de febrero de 2017

EL DOMINIO DE LA ESCENA DE DAVID MORA LE OTORGA EL TRIUNFO (VISTALEGRE 25 FEBRERO)

Foto. Aplausos

El Palacio Vistalegre volvió a acoger toros un año después. En este caso se echaron de menos más carteles en las inmediaciones del palacio aunque la afluencia de un tercio de entrada puede considerarse aceptable dentro de lo esperado.
La corrida de La Palmosilla tuvo un gran primer episodio con un toro encastado. Un astado que sirvió para volver a reencontrar Vistalegre con David Mora pero en el que se echó de menos el gran capote del año pasado.
El toro arrancó embistiendo tras un gran cuidado por parte de la cuadrilla del torero toledano. Las cosas hechas despacio también fueron la seña de identidad del comienzo de faena. El Toro fue sacando más raza y por momentos pudo con el torero quién tuvo la suficiente inteligencia de cortar una oreja tras pasajes de buen son. OREJA.

El cuarto fue protestado por su falta de fuerzas. El torero se aisló del ambiente enfadado e hilvanó una faena técnicamente perfecta. Consiguió que el toro no se cayera hasta ligar algunos naturales de buena nota que nadie esperaba. Espada eficaz, oreja y objetivo cumplido. OREJA

Paco Ureña no tuvo su mejor tarde con el capote pese a salir entregado. Un quite por gaoneras mostró disposición.  En la muleta el sobrero arrancó con buen son y el coleta instrumentó un colosal derechazo. Dos tandas de buena nota por el derecho fueron el preludio de prisas acortando demasiado pronto los terrenos. El final de faena fue embarullado pero con verdad y Madrid le entregó una oreja. OREJA.

En el quinto bis no tuvo los recursos de su primer compañero para inventarse una oreja y la faena nunca cogió vuelo ante un toro muy malo. Es necesario empezar a dominar la escena en toros como éste. OVACIÓN.

Varea bordó el toreo con el capote en su primero. Con la muleta poco pudo hacer ante un toro a menos y se echó en falta más recursos para sacar más faena en el contexto de la tarde. OVACIÓN.

En el que cerró plaza fue volteado de forma fea y no tuvo opciones ni recursos para inventar. PALMAS.

David Mora se lleva inteligentemente la tarde mientras Ureña deja sello de buen torero pero que necesita mejorar ante tardes y toros como los de hoy. Varea, verde, brilla de capote.

viernes, 24 de febrero de 2017

ALBERTO LAMELAS HABLA EN BANDERILLAS NEGRAS

Hoy nos acompaña un torero con una carrera marcada a sangre y fuego. Curtido en las duras, su carrera se ha cimentado en el valor y en la forma de entender el toreo en Francia premiando a quién se lo gana en el ruedo. El diestro habla seguro, firme, sin rencores en una clara muestra de que el torero lo es dentro y fuera del ruedo. Hablamos con Alberto Lamelas.

¿Por qué decide ser torero?

Coincidió mi decisión de ser torero con el boom de Juli y su alternativa. Ese boom en el toreo que creó sobre el 2000. Ahí me cautivó eso que ocurrió en la fiesta. Tiene mucho que ver con que yo decidiera ser torero.

¿Dónde empieza profesionalmente?

Estuve en la Escuela Taurina de Albacete, ahí fueron mis comienzos. Fui allí al ser de Segura de la Sierra que está más cerca de Albacete capital que de Jaén y un familiar mio era amigo de Mariano de la Viña padre. Fue con él con el que di los primeros pasos, me enseñó a coger capote y muleta. Me dirigió un poco para ir a la Escuela .
Tras ella estuve en la escuela de Jaén hasta que debuté con caballos. 

¿Se imaginaba la dureza que viviría ahora?

No, sinceramente. Cuando uno decide ser torero lo ve todo como algo idílico. Ve las maravillas y lo bueno del toreo, el tener una finca, ser famoso... lo típico. Pero hasta que no estás dentro y avanzas no ves lo duro que es esto. Es de las profesiones más difíciles y duras.

¿Le preparan en la escuela para vivir esa dureza?

No. Cuando empiezas te lo pintan como duro pero no te lo llegas a imaginar tanto. El día a día, los obstáculos, querer saltarlos, el aguante de la dureza,,, te lo da la misma profesión. Tú decides andar un camino y vas saltando los obstáculos.

Usted se hizo torero con el Boom de Juli, Cuando ve que llegan parones, se ve una parte más dura. ¿Cómo afrontarlos?

Eso te lo marca la profesión. En el mundo del toro no se pueden comparar dos carreras. Hay casos que les viene rodado pero no hay dos carreras iguales. Esto te lo marca el camino de querer conseguir tus objetivos, te marcan esos parones. En mi caso he sufrido parón tras la alternativa.

Hablemos de su etapa de novillero con caballos.

Fue una etapa importante. Tuve la suerte de torear bastante, en las principales ferias de novilladas y además de hecho tuve triunfos importantes Corté dos orejas en Arnedo en el Zapato, cuatro orejas en Villaseca, tres orejas en Algemesí a una de Cebada, tuve una importante tarde con la Quinta en Arganda... La recuerdo como dura por el tipo de ganaderías que me ha tocado matar en esa época pero la recuerdo como importante.

¿Cómo afronta matar siempre lo más duro?

Es lo que te vas encontrando en el camino y tienes dos opciones: o tirar para adelante o decir que no. Para mí lo importante era torear, estar anunciado en esas ferias de novilladas importantes. En esos momentos el ansia de querer torear hacía que cogieras la novillada que fuera. El camino fue por esa senda.

¿Marca el estilo de torear esas corridas?

Yo sí que creo que cuando matas ese tipo de ganaderías hay veces que es un poco frustrante porque no puedes expresar lo que uno siente. Pegar veinte pases buenos hay ganaderías que no te lo permiten por unas cosas y otras. Hay que estar bien con ellas y uno busca recursos que son muy válidos en el toreo. Hay que triunfar con ellas y si no es por lo civil es por lo criminal. Uno a veces se sale de su estilo, de su forma, de lo que uno siente. Voy a matar unas corridas y, lo debo reconocer, no me siento a gusto pese a cortar orejas o triunfar. A lo mejor, pese a eso, no he podido expresar lo que siento.

¿Te encasillan al triunfar con ellas?

Creo que sí. Yo te hablo de mi experiencia. A fecha de hoy estoy matando las corridas duras y hay veces que uno se siente mal porque cuando anuncian corridas de otro tipo, no cuentan contigo. Se asocia un nombre de un torero con un tipo de ganaderías y hay una especie de encasillamiento.

¿En los aficionados también?

Sí, Los aficionados quieren verte con ellas. Si has ido por ese camino, hay veces que ofrecen poco las corridas éstas, el aficionado quiere verte en ese tipo de batallas.

Día de la alternativa.

Un día bonito y especial. Era uno de los primeros objetivos que conseguía. Cualquier niño que decide ser torero, uno de sus sueños es ser matador. Ese día conseguí ese objetivo. Una satisfacción, pude triunfar.

¿Cómo afronta tras la alternativa el parón?

No tenía otra opción. El último año de novillero con caballos me había pegado una cornada muy fuerte y ese año no rodaron las cosas. Eso hizo que la alternativa no la tomara con la fuerza de ir todo rodado para seguir toreando. Después de la alternativa tuve el parón importante con cinco años toreando cuatro o cinco corridas más festivales pero siempre me ha mantenido y me mantiene mi ilusión. Me mantiene el querer crecer como torero y eso hace que los sinsabores se hagan llevaderos.

¿Pensó en tirar la toalla?

No, nunca. Se pasan momentos muy duros de no torear, de no saber cuándo te ponen, de que crees que te van a poner y no te ponen. La clave, una de ellas, es que creo en mí, creo que puedo llegar a algo en la profesión. Eso me hace no desvanecer, estar preparado, torear mucho de salón, tomarme el tentadero como una corrida para que nadie pueda decir que estoy abandonado, que no me tomo en serio mi profesión. Ese grado de compromiso es el que me ha ayudado y me ayuda a seguir yendo para adelante.

¿El torero está solo en ese parón?

Casi solo. Hay amigos fieles, de verdad, que apoyan y ayudan.  Cuando las cosas van bien tienes a tu lado a tres mil y cuando van mal, se van. Siempre quedan los que creen en ti

¿Cambia su carrera en Francia?

Sí, en un momento delicado me pega un empujón. En 2014. De novillero toreé mucho en Francia, catorce un año. El parón se contagia, no te contrata nadie y todo se pone cuesta arriba. Tomé la alternativa en 2009 y en 2010 me presenté en Francia como matador en Orthez con una de Dolores. En 2011, al estar bien, me pusieron de nuevo pero no pasó nada. Aquello se cayó. En 2013, fue el año mío que toreé en Valdemorillo la de Victorino que marcó un antes y un después. Confirmé alternativa, tenía ambiente, y al año siguiente me pusieron en Vic y Alés. Un toro de Dolores en Vic me volvió a meter en Francia.

¡Valdemorillo tiene esa fuerza?

Para mí la tuvo. No puedes comparar dos carreras. Puedes salir a hombros en Madrid y torear 50 u 8. En mi caso fue muy importante, otros no pueden decir lo mismo quizás.

¿Gracias al nombre de Victorino?

Si, totalmente. Lo que lleva ese hierro, televisado por Plus y RTVCM... se juntaron factores para que sonara mi nombre con fuerza. A lo mejor con otro tipo de corrida no hubiera repercutido pero el nombre de Victorino pesa al cuajarlos pero sin cortar orejas por los pinchazos, un desastre. Ese impacto que causó mi nombre, si en vez de dar dos vueltas, corto tres orejas hubiera sido mayor.

¿Pero el premio en Francia fue más que en España?

Ese año estaba hecho porque madrugan mucho. Ese año no toreé ninguna pero en 2014 volví allí y me puso, no a funcionar, me dio la vida y me la está dando.

¿Cómo se lleva la presión en su situación con corridas como Valdemorillo a cara o cruz?

Mi lema es creer en mi. Tener trabajo de preparación y mentalización, luego lo que tenga que ser. Intento quitarme las máxima responsabilidad en esas citas importantes diciéndome que estoy preparado y sacrificado y hay cosas que no dependen de mí, que marque el destino.

¿Falta sensibilidad con ustedes por parte del aficionado?

Es normal, pagan y quieren ver lo mejor. No tiene porque ser selectivo y perdonarte por haber toreado cuatro. Quieren ver lo mejor esté quién esté delante, es lógico.

¿Ha podido expresarse con estos hierros?

Muy poquitas tardes pero sí. Vienes a veces frustrado aunque hayas triunfado por no expresar lo que sientes, desarrollar tu toreo. Llega un momento que es machacar sobre un yunque. La mente debe estar preparada para que cuando salga el que te deje, estar preparado y expresar lo que sientes y cuando sale uno que te quiere levantar los pies del suelo estar por encima de él. Debes ser honrado y creer en tí y en quién cree en tí.

¿Las cornadas de despacho duelen más?

Si,

¿Falta la sensibilidad de Francia?

Sí, falta sentido común. Cuando triunfas, seas quién seas o te llames como quieras, tiene premio. La fiesta debería ser eso. El triunfo debe valer porque si no vale, estamos acabados. Francia es fiel a eso, a cumplir con el triunfador (ganadería y matador).

Pero en el mismo tipo de corridas como premio.

Si, es verdad, pero si el aficionado se ha emocionado con una de Dolores te quieren ver en la misma, te encasillan un poco. El matador con la misma. Recuerdan que un año anterior ha habido triunfo y quieren volver a verlo.

¿Todo pasa por Madrid?

Sí, es la plaza que te pone a funcionar y da todo. 

Usted compagina el toreo con el taxi.

Mi trabajo de Taxi con mi profesión de torero. Me siento torero pero las circunstancias son todo en la vida. Hicieron que tuviera que trabajar y no me arrepiento, lo sigo haciendo. Todos los días trabajo un poquito, es lo que hay y estoy orgulloso con ser capaz de compaginar las cosas, de tener la fuerza de voluntad porque se pasa mal, quieres torear pero me tengo que ir y estar 8 horas dando vueltas por Madrid pero hay que ir para adelante. Estoy orgulloso de ser capaz de querer torear y esforzarme.

Una lección preciosa para los chavales

Te curte y te enseña que la vida no es fácil, que hay que sacrificarse para intentar lograr tu objetivo y tu sueño, te curte mucho. No me avergüenzo para nada, estoy orgulloso de ser quién soy.

¿Se es injusto con toreros como usted?

La afición quiere ver lo mejor. Lo mejor ¿qué es?, ¿lo que está de moda? pues a ver a las figuras. No vale la pena quejarse, es lógico y siempre ha existido. Por eso hay que intentar luchar para ser figura. La vida es así y aunque haya mucha afición, mucha prensa que se acuerda de mí, es de agradecer pero la gran mayoría quiere ver y hablar con las figuras. Es algo normal, la vida es así.

Ustedes torean en corridas en las que el tercio de varas juega un papel fundamental. ¿A veces se sacrifican ustedes al poner al toro al caballo tantas veces aún a riesgo de pagarlo en la muleta?

El peligro es que a veces se le castiga mucho y llegan a la muleta con poquitas opciones. Muchas veces no ofrecen posibilidades, imagínate cuando le pones 3-4 veces al caballo de lejos es a veces contraproducente para el torero pero la afición lo requiere y hay que darles lo que quiere. Hay que ser justo y nosotros nos debemos a los aficionados. Matando las corridas duras, llego a Francia donde quieren verlo en el peto, no puedo no ponerlo, quieren verme lidiar un toro, ponerle de lejos. Se corre el riesgo de que se ponen las cosas complicadas pero el aficionado me contrata para esto.

Hablemos de este año.

Francia cuenta conmigo. Tengo Vic, Alés... un poco el día a día. Uno no se vuelve loco. Uno tiene que trabajar, entrenar, prepararse y al final las cosas se deben resolver cuando lleguen. No me vuelvo loco para ver dónde me ponen. La vista puesta en San Isidro que es la clave.

Llama la atención el que usted no esté en el festival de Jaén.

No depende de mi, yo hubiera toreado. Las cosas son como son. No vale la pena quejarse, no cambia nada. Llega un momento en que aprendes a que quejarse no vale de nada. Si quejarse sirviera, lo haría pero las circunstancias son las que son. No seré tan importante cuando no me han requerido, hay que pensar en lo que hay. Hay que seguir dando motivos donde te ponen para que donde no te pongan, lo hagan al dar motivos. El año pasado me acuerdo periodistas que me llamaban por volver a Jaén tras dos años y me decían qué había sentido. No habré interesado y sí este año sí, por algo será.

¿Qué le pasa a Jaén?

Creo que falta afición pese a que hay muchos matadores y novilleros. Por unas cosas u otras la ciudad lleva unos años que va en picado. Muchos cambios de empresa, es una fecha muy crítica al ser final de temporada y no rematas como quisieran y hace que la afición esté fuera. La última vez que he toreado en Jaén fue muy poca gente, hace tres años. Estos últimos años no he ido pero amigos me han dicho que ha ido poca gente. Es una pena con la plaza tan bonita y veo carteles de los 90 con figuras y 7 corridas y me lo pregunto. Va con los tiempos de crisis actuales y al final la tauromaquia está sufriendo ese impacto, no paramos de recibir ataques de unos y otros, estamos en el punto de mira y al final pasa factura. En Jaén igual.

El próximo 4 de Marzo será protagonista de las Jornadas Taurinas de Villaseca, una localidad que le guarda un enorme cariño.

He tenido la suerte de torear dos veces en esa feria tan importante. Al presentarme corté cuatro orejas y al año siguiente maté una de Adolfo. La gente es buena, torerista, la recuerdo con cariño, apoyando al torero que va a darlo todo. No he tenido la suerte de torear en la nueva, toreé en la vieja. Aunque sea novillo fuerte saben reconocer cuando da la cara un torero y va de verdad.

jueves, 23 de febrero de 2017

NACHO CARMONA HABLA EN BANDERILLAS NEGRAS



Desde Jesús Carmona, bisabuelo, el toreo ha estado presente en la vida de nuestro protagonista, Ignacio Carmona. Cuarta generación de la familia, logró hacer historia en el toreo como principal figura del primer tercio en México. Con él repasamos, en una emocionante charla, la historia del toreo en México en el siglo XX. Hablamos con Nacho Carmona. 

"Mi padre fue mi maestro y en 1940, mi abuelo ya retirado, se encargaba de la cuadra de caballos del Toreo de la Condesa. Mi hermano y yo le llevábamos la comida y desde ahí empezamos a montar a caballo y a gustarnos la fiesta".

¿Nunca probó a pie?

Mi padre sí lo quiso pero yo no, yo tuve claro que lo mío no era el toreo a pie, era ser picador. 

Mi primer contacto fue el 20 de Agosto de 1947 en el pueblo de mi abuela. Seguí picando en plan de aspirante por el condado y el empresario era mi tío Ricardo "El Chato Carmona". Seguí con el gusanito entrenando todos los días. Mi padre nos puso más de 250 veces con la garrocha a mi hermano y a mí.

Nosotros tuvimos la escuela de mi padre. Le debo mucho a esta profesión. Mi hermano Arturo se hizo picador yéndose de la casa. Seguí yo como aspirante. Antiguamente había que batallar mucho, pasar muchas hambres y para lograr un programa te costaba mucho. El programa era lo que te firmaban los picadores profesionales al reverso cuando actuabas. Duré dos años de aspirante hasta que entregué los programas a la Unión y me examinaron.

Y aprobó...

En Tenancingo (Estado de México) en una corrida gorda con Guillermo Carvajal y Guillermo Camacho. No había las cuadras de picar de ahora y tenías que salir con un caballo muy pequeño a toros de 600 kilos. Bueno, de 550, pero en un caballo tan pequeño se te hacían más gordos (risas).

Van brotando historias toreras de otro tiempo

Fui a torear a Huamantla dónde me mandó la Unión. Allí iban cuatro picadores antiguos. Había una corrida muy gorda y llevé solo un caballo. Me dijeron que si quería picar tenia que conseguir un caballo y un peto. El caballo me lo prestó un ranchero y el peto me le hice de costales. Todo era muy rústico, diferente a la época actual. No veas los tumbos que me dieron pero piqué los cuatro. El caballo quedó herido y el dueño me le quería cobrar. No sé qué le pasó al caballo (risas). Salí a los cuatro toros, daba el primer puyazo y luego salían los de turno.

Una creciente carrera...

Iba cogiendo afición para lograr lo que quería, me había trazado una meta. A base de esfuerzo, creo, logré lo deseado.

Una pelea marca una promesa...

Mi padre y mi tío Chato tuvieron un altercado en el que vi que se iban a dar de golpes y me puse en el medio. Mi tío era el mejor picador del mundo pero le dije "voy a ser mejor que usted e iré más joven que usted a España".

¿Cómo acabo aquella disputa de su padre y su tío?

Bien, siempre hubo unión entre los Carmona, aquello fue una disputa lógica. A nosotros nos crió mi abuela paterna que nos dio una educación muy bonita. Todo lo que logré fue a base de esa educación. Mis padres y mi familia fueron un ejemplo.

¿En quién se fijaba como espejo?

Mi padre, mi tío Chato, Juan Mari y Aurelio García, El Mozo, Atienza... Me fijé muchas metas como la de querer ser igual o mejor que ellos, sin menospreciar a nadie.

¿Cómo se pica un toro?

Me gustaba picar los toros de largo, usaba palo de tres metros, tres-treinta buscando prenderlos dos metros antes de llegar para que cuando chocaran con el peto ya tuvieran la puya dentro.

Es un mito, historia viva del toreo. 

Gracias a Dios he andado con todas las figuras como Capetillo, Procuna, Rafael Rodríguez, Jesús Solórzano, Fermín Espinosa y las despedidas de El Soldado en Cuatro Caminos y Procuna en La México en las que piqué sus toros. Eso es una satisfacción muy grande. 

Hablemos de Luis Castro "El Soldado"

Una bellísima persona. Te trataba con enorme respeto, no te hablaba de tú, hablaba de usted. Tuve la suerte de andar con extraordinarios toreros. Tenía un carácter fuerte, respetuoso, se jugaba la vida fuerte y te pagaba de inmediato, te respetaba.

Oir de sus labios la belleza de dos cosos legendarios como El Toreo de la Condesa y Cuatro Caminos te reconfirma el estar delante de una leyenda viva del toreo.

¿Cómo ha cambiado el trato a los subalternos?

Antiguamente había respeto, jerarquías, humildad y educación. Nos trataban extraordinariamente bien, con respeto, clase y dándote tu sitio. Ahora las figuras lo hacen igual, te tratan de maravilla.

¿Cómo era el toreo en los años cincuenta?

El toro era diferente, el caballo era más chico y te daban algunos del ejército. Ha cambiado todo. Había mucha afición, las plazas se llenaban en las novilladas y en las corridas. Veías la publicidad en las pulquerías, en los restaurantes, en las cantinas... Siempre hubo una tremenda afición.

Dice usted que el toro mexicano ha cambiado, hablemos de él.

Aguantaba tres y cuatro puyazos aunque le metieras medio metro de palo. El peso siempre ha sido entre 450-500 kilos pero salían de 550kg también. Incluso, en la Plaza México, salió uno de 642 kilos.

Cuando brotan los nombres de los toreros de esa época, uno envidia la gran experiencia de vida del gran picador azteca.

Manuel Capetillo, El Ranchero, Juan Silveti, Luis Procuna, El Soldado, Arruza (el gran figurón), Humberto Moro, Ramón Tirado, Antonio del Olivar... Españoles como Martorell, Dos Santos (portugués), Chamaco, Pedrés y después los Cordobés, Palomo, Viti, Palmeño...

¿Cómo era la relación entre toreros mexicanos y españoles?

La relación era de maravilla cuando yo era profesional

Hablemos de su viaje a España

Viajo con Alfredo Leal que era apoderado por Manuel Martínez Flamerique. Toreamos tres tardes en San Isidro. En mi primera tarde me querían imponer la puya de valero (giraba para que no hiciera tanto daño al toro). Se comprobó que la puya no servía y ese día se implantó la puya de cruceta. Ese año toreamos 38 corridas en España.

¿Un sueño cumplido?

Si, una ilusión Tenía tantos deseos que fui con 22 años y cumplí la promesa hecha a mi tio. Posteriormente fui con Eloy en 1971 y 1972. Toreé 3 tardes en San Isidro y luego Manolo Arruza 76-77-78 y toreamos 7 tardes en Feria de San Isidro.

¿Cómo fue su experiencia en España?

El principio fue complicada. Después me reconocieron, !Qué maravilla estar triunfando en todas partes! En una ocasión, en Las Ventas, la gente me quería sacar a hombros de cómo se pusieron. Iba con el maestro Manolo Arruza y dije que no, que si alguien tenía que salir a hombros era el maestro. Se me arrancó el toro de largo y le pique en el sitio."Yo soy un complemento del matador, tranquilos".

¿Cómo cambió su vida tras ese triunfo?

Cambió desde 1962. Durante dos décadas me tuvieron muy bien reconocido. Del 72 al 82 fui el único picador de la historia de México que se ha llevado 9 trofeos y un San Marcos.

¿Cómo eran los viajes a España?

Eran viajes de 12 horas con escala en Miami. Era un cambio grande. Los caballos están mejor arrendados, los manejan más hábilmente los picadores. Antiguamente eran duros de hocicos, había que llevarles a dos manos teniendo que ser muy hábil.

Don Ignacio cuenta una preciosa anécdota de compañerismo.

Me metieron preso por una corrida que suspendimos en Madrid de Pablo Romero con Manolo Arruza y Galloso, ahí vi la unidad de los españoles. Estaba el Rey y Suárez, a plaza llena, y nos metió en la cárcel la Guardia Civil. A las 19:15h dijimos que no hacíamos el paseo. La detención se produjo al poner un manguito el día anterior y metieron preso a 3 compañeros. Anunciamos que no saldríamos si no los soltaban pero dejaron uno dentro y cumplimos la palabra. Exigimos unas cosas que nos dieron después.
De esa corrida nació la Seguridad Social para todos los subalternos que se retiraran de por vida. Se formó la Unión de Picadores y Banderilleros y yo llevé los estatutos de la unión. Salcedo y Rafael Corbelle fueron los que hicieron el gremio. Ahí ganamos todos y yo en España era un español más. Fue el día de mi cumpleaños y estaba con mi esposa, grana aficionada que me acompañaba a España y me tenía mimado en mi casa de Sevilla.

Figura indiscutible

Si, gracias a Dios. Recorrimos todo el mundo taurino, Perú Francia, España... por todos lados. Los toreros me llevaron porque de algo les servía, para ir tanto sería por algo. Estuvimos en Peru, Ecuador Cali y toda Colombia, Venezuela, Panamá... gracias a Dios y los toreros.

Hablamos de Manolo Martínez, con el que llega un maravilloso retiro bajo el son de Las Golondrinas.

Hice muy buena amistad con él. Cuando yo hablé de mi retiro me dijo que me retirara con él. Era el figurón de aquí, el mandón. El empresario, por única vez en la historia del toreo en México anunció dos meses antes mi despedida, siendo un picador. Por radio, por televisión se anunció mi despedida. Me despedí el 18 de abril de 1982 con la plaza llena a reventar y me hicieron dar dos vueltas al ruedo. Me quisieron hacer una jugada pero el cumplió su palabra y amenazó con no partir plaza. La jugada era anunciarme con otro torero ese día pero yo quería con él y Manolo consiguió eso.
Me tocaron Las Golondrinas, me hicieron dar dos vueltas al ruedo.

¿Podríamos decir que Efrén Acosta y Nacho Meléndez fueron sus "herederos" en la condición de figura del primer tercio?

A los dos les admiro. Hacíamos temporadas de febrero a octubre empezando en Castellón y acabando en la Hispanidad de Sevilla. De allí a Perú. A Efrén le respeto como amigo y persona, Nacho es muy bueno pero me quedo con Efrén. Mi heredero fue Efrén.

¿Cómo ha cambiado el tercio de varas?

Ha cambiado totalmente. Todo tiene su época. Ahora veo que hay muy buenos toreros, extraordinarios picadores. 

¿Se valora menos el tercio de varas?

Sigue siendo admirable y extraordinario cuando lo ejecutan muy bien. El público lo valora aunque hay gente que cree que matamos al toro en vez de descongestionarlo. Al no saber esto, chiflan. El buen aficionado sí lo comprende.

¿Por qué ha bajado tanto la asistencia a los toros?

Les falta difusión. Ha disminuido la publicidad de antaño. Ibas a un restaurante o cantina, pulquerías... había carteles de toros. Ahora no los ves puestos salvo alrededor de la plaza. Siento que falta difusión.

¿Qué toros no olvida en su carrera?

Uno en Madrid de Pérez Angosto que me fracturó las muñecas, uno de Xajay en Chihuahua que me fracturó la costilla y me dejó tres meses fuera. De manera positiva, por las satisfacciones que me dieron, uno de Chucho Solórzano en La México, "Poco a poco" de Jorge Gutiérrez en La México y a Timbalero.

Timbalero, un toro mítico, que marca su carrera.

Un toro de Piedras Negras de Mariano Ramos. Ése me dijo "retírate, no puedes seguir en esto". En 1978 había vuelto a España y me había lesionado la columna en Pachuca. Picando a Timbalero se me durmieron las manos y me dije que ya había hecho historia y que era hora de marcharse. Me hizo tomar la decisión de marcharme.
Fue un toro enrazado que estuvo en el peto tres minutos y yo agarrado con él. Mariano estuvo inmenso con él.

El maestro no elige a la hora de quedarse con ningún torero, algo comprensible, al citar mitos como Carlos Arruza, Fermín Espinosa, Lorenzo Garza, Manolo Martínez (al que cita como un señorón de época capaz de llenar La México, dejando gente fuera, cada ocho días).

¿Qué se siente al ser una parte fundamental de los años de oro en México?

Una alegría inmensa al haber dejado una historia en lo que más me gustaba. Le agradezco a la vida y todos los que me han dado esto. Le agradezco a usted esto, estoy llorando.

Lagrimas toreras

Era valiente para el toro pero muy sentimental.

No se puede describir la sensación de tener la emoción y compartirla de una persona que ha vivido lo que ha vivido el legendario Ignacio Carmona. Momentos únicos que el picador deja abierto de cara al futuro para continuar viviendo y compartiendo con historia viva del toreo como él.

martes, 21 de febrero de 2017

VIOLENCIA ANTITAURINA

¿La violencia antitaurina sería capaz de cruzar la línea?. Han insultado, zarandeado, amenazado, escupido y agredido a aficionados. Han amenazado incluso con poner bombas en plazas de toros, han quemado casas , plazas de toros etc . ¿Serían capaces de atentar contra los aficionados que pacíficamente acuden a los toros, mediante artefactos explosivos?. Quiero pensar que no.
Es muy triste que haya que proteger a quien acude a un espectáculo legal como son los toros. Y eso es lo que estaba haciendo la policía cuando se produjo el atentando el pasado domingo en Bogotá.
Ha quedado claro que no fueron ellos, los animalistas, y hay que decirlo, porque de lo contrario estaríamos mintiendo y nos pondríamos a su altura. 
Pero también ha quedado claro que han protagonizado muchísimos episodios de violencia . Esos violentos son el brazo ejecutor, alentados por las consignas de sus gurús, esos que todos conocemos.
Con un discurso animalista que está provocando el odio hacia una parte de la sociedad por el mero hecho de ser aficionados a los Toros.
Los saltimbanquis resultan hasta graciosos. Los peligrosos son los subvencionados, esos que con su discurso provocan ese odio a veces incontrolado. Los que atacan, los violentos, son los adoctrinados por estos últimos.

En Bogotá no fueron ellos, pero la violencia antitaurina está presente muchas, demasiadas veces...



lunes, 20 de febrero de 2017

HABLAMOS CON DIEGO URDIALES


Hoy hablamos con un torero al que, seguramente el tiempo hará justicia. El querer caminar de forma independiente, defendiendo tu propio concepto y buscando más sentimientos que goles provoca que algunos diestros queden relegados, injustificadamente, en un segundo lugar. Algunos como Diego Urdiales entienden el toreo como lo fue siempre y en su dura posición defienden la verdad de esta Fiesta. Duro, sincero, pero ante todo, TORERO. Hablamos con Diego Urdiales. 


¿Por qué decide ser torero?

Me llamaba la atención mucho y me removía algo por dentro desde pequeño, cuando veía los toros por televisión con mi abuelo. Con mi hermano, muy aficionado, jugábamos al toro de pequeños. 
Después se inauguró una escuela en Arnedo cuyo maestro era Rafael Guerrero, un hombre que trabajaba aquí, era sevillano, y que quiso ser torero.

¿Le tiraba más el fútbol?

Jugaba al fútbol como casi todo el mundo y, además modestamente, se me daba bastante bien. Siempre tenía presente lo del toro pero no tenía acceso a algo que pudiera moverme a decidir ser torero. En Arnedo era muy complicado hasta que se inauguró la escuela.

Una carrera de sin caballos se inicia con mucha precocidad.

Fue una etapa muy bonita en la que pude vivir momentos inolvidables. Empecé con once años matando mi primer becerro y tuve mucho cartel en Francia como sin caballos. Toreé bastante por mi zona y por Francia. 

Tras ello llega una etapa con caballos larga para lo que se acostumbra ahora.

Fue larga porque hubo años de no torear nada, ni una novillada. Llegué a estar dos años enteros sin torear, muy duro tras haber debutado con 16 años yendo bien las cosas. La falta de oportunidades por carencia de novilladas hizo que torease años una, dos o ninguna. Tras dos años sin torear lo hice aquí en Arnedo cortando tres orejas y empatando con Uceda para el Zapato. Eso hizo que me tuvieran en cuenta. Al año siguiente toreé algo más, conseguí el Zapato de Oro y actué en Madrid, Sevilla...
Prefería esperar para la alternativa compensando, aunque fuera en varios años, lo poco que toreaba cada temporada. No decidí dar el paso hasta que no estuve preparado. No quería ser matador por serlo ya que quería dar el paso cuando me encontrara preparado para ello dentro de mis posibilidades.

¿Hubo momentos en los que pensó en retirarse?

Muchos

¿Cómo se supera?

Desde que empecé he tenido sensaciones como ésas y lo que me ha hecho superarlo ha sido coger el capote y la muleta. Siento algo, ahora mismo pasa, y lo necesito. Siento algo especial que me da fuerzas y me mantiene viva la llama. 

En esos años, ¿ha notado el cariño y/o la exigencia de sus paisanos?

Ha habido momentos de todo. Cuando va bien la cosa se apunta más gente al carro y cuando van mal se apuntan los cercanos. Tengo mi familia que me ha apoyado siempre, amigos que han confiado y ayudado. Cuando las cosas no salen, como en todo, sentir el apoyo es fundamental.

Decide dar el salto al escalafón superior en un gran cartel

Tremendamente bonito fue el día. Llegar a ser matador, como te he dicho, no era mi meta pero sí un paso más y fue una ilusión tomarla en una plaza tan importante para mí como Dax, había toreado allí de niño y sin caballos, y tomar la alternativa en el aniversario de alternativa de Paco Ojeda que toreaba solo ésa y con El Cordobés fue muy bonito.

Llega su idilio con Logroño

Fui triunfador el año de mi alternativa cortando dos orejas a uno de Manolo Gonzálezz, al año siguiente se las corté a uno de Valdefresno quedando como mejor faena. En Logroño he tenido la suerte de que me han embestido los toros y he podido expresarme.

Llega un parón de nuevo, ¿cómo se supera?

Sufriendo mucho y volviendo a superar esa herida que uno sufre cuando vive esos momentos y te aseguro que esa herida es muy grande. Cuando vuelve a pasar este parón se te reconstruye todo, te planteas muchas cosas. Yo por aquel entonces vivía con mis padres, luego me casé y tenía el orgullo de que tenía que ayudar en mi casa. Trabajé desde muy niño en diferentes cosas pero después me establecí, trabajé e intenté compaginar el trabajo con el toreo, sacar fuerza. Había muchos momentos difíciles pero otros en los que me llenaba toreando de salón, era feliz. Como otro se va al bar, al fútbol, a cazar o a cualquier otra actividad pues yo me iba a torear de salón. Eso me hacía feliz, me llenaba y así lo podía soportar.

En esa situación, ¿no queda otra que ir a Madrid a todo o nada?

No tienes otra salida. Toreros en mi situación, en la que solo te ponían en la feria de Logroño, triunfabas y solo servia para volver al año siguiente, no te quedaba otra. Si triunfas en Castellón, Valencia o Sevilla, de primeros de temporada, te ayudan pero en Logroño solo te servía para volver al año siguiente.

Empieza un idilio con Madrid

Tuve que ir dos o tres veranos, sufrir la dureza de corridas muy duras que no me embistieron pero hicieron fuerte como torero pese a no tener triunfos fuertes. Pese a eso me hicieron crecer como torero y creer más en mí mismo. Estuve varios años parado, dos años, sin torear nada. Todo empezó a cambiar en Alfaro y con el indulto del Victorino en Logroño. 

Antes de entrar en el indulto, ¿qué pasó en Alfaro para notar ese antes y después?

En esos años de no torear nada me dieron la oportunidad de torear un festival en Alfaro en el que pude cortar dos orejas a un novillo con el que estuve bien. De ahí entré en la feria cortando tres orejas y rabo a una de Baltasar Ibán. Tras ello a Logroño con el indulto. Cuando indulté era mi tercera corrida del año. 

¿Fue clave la repercusión de una ganadería como Victorino para que la gente se fijara en usted?

Totalmente. De ahí empecé a sonar, el toreo habla y un triunfo así tiene su importancia. Al año siguiente debuté en San Isidro, sin estar anunciado, entrando como sustituto y luego toreé dos tardes. La tarde de Carmen Segovia triunfé y cogí una sustitución después. Entré en otoño triunfando. A partir de Madrid entré en Bilbao con un triunfo en el que me pidieron con fuerza las orejas, San Sebastián y Francia. 

Llama poderosamente la atención lo poco que se le ha visto de Madrid hacia el Sur

Fíjate, llevo 17 años de matador y toreado cuatro tardes en Andalucía.

¿Por qué?

No será porque yo no quiero. 

Antes de entrar más en Bilbao, le quería preguntar por una tarde en la que Madrid se entregó a su capacidad, la tarde de Samuel Flores.

Fue un tarde que recuerdo como durísima. Hice un esfuerzo tremendo con un viento horroroso, el día de más viento que he toreado en Madrid. Con la cornamenta y cuerpo de Samuel es muy difícil que puedas interpretar el toreo que buscas pero impactó mucho la faena aunque yo ya había vivido varias tardes en las que había cortado orejas: la de Carmen Segovia, dos años en la goyesca en la que en una de ellas me pidieron las dos orejas, una oreja a Victorino... 
En Madrid hay tardes que, cuando las corridas no ayudan (a contra estilo), no transmiten, que no puedes aportar... se te hacen cuesta arriba las tardes pero yo he sentido a la plaza con cariño y respeto.




Llega el siguiente paso adelante, la corrida de Bilbao. ¿Fueron lágrimas de liberación?

Sí. Llevaba siete ferias consecutivas triunfando en Bilbao en las que lo había rozado varias tardes. Mi situación hace que uno necesite un triunfo rotundo para convencer, no sé a quién. Llegó y fue como decir que sabía que esto podía pasar, que iba a pasar. Fue una liberación de todo además de vivir una tarde de tres orejas en Bilbao, poder disfrutar, sentir la emoción en la plaza, el cariño de Bilbao... En esa plaza me siento muy a gusto, necesito un público paciente, respetuoso y Bilbao es en eso ejemplar.

Tras ello entra en una Casa Grande, ¿cambió la mentalidad hacia usted de algunos aficionados?

Sí, no voy a decir que no. El público aficionado va en contra de que te apodere una empresa, no les entra en la cabeza que pueda ser así. Parece ser que defraudas tus principios, que los rompes. Sentí eso pero son cosas con las que hay convivir. 

Madrid ya no le trata igual cuando acude en otro tipo de cartel.

Ellos tienen una forma de reaccionar (el aficionado) que va a parar a lo mismo que hemos hablado antes. Sienten mal eso, creen que no debe ser así y la reacción es más de espera, más de tardar en reaccionar. Tú sientes más crispación en la plaza, todo se hace más duro.

¿Qué se gana con la independencia?

Gano algo dentro que siento como es una confianza plena a mi alrededor, algo que necesito para torear.

Este año arranca con injustificadas ausencias como Valencia, ¿toca volver a empezar?

Voy a Sevilla, voy a Madrid y todos dependemos mucho de esas plazas y ojalá me encuentre como en este momento cuando llegue la hora de que salga el toro teniendo suerte, algo que es importante para decir la clase de torero que soy.

Defina pureza

Es algo complicado de decir. Hay que tener un concepto claro del toreo dentro que cuando lo interpretes delante del toro, todo sea de verdad.

Pureza dentro y fuera del despacho.

Sí, si no la tengo, no hubiera toreado 19 corridas el año pasado.

Queda claro. 

Para este año, ¿qué?

Este año busco la misma línea y sigo buscando mi camino. Cuando uno busca su camino hay veces que se sale y tiene que ser capaz de volver a entrar. Con ese riesgo quiero vivir. Me hace ser feliz esto, ser mejor torero cada día. Hay que correr riesgos en el toro, más allá de los físicos, para ir más allá a la hora de interpretar.

Para acabar, me gustaría preguntarle por la faena de La México. Heriberto Murrieta nos citó a José María Manzanares padre, Curro Vázquez y usted como referente.

Joder, qué nombres. Heriberto es un gran aficionado. Aquella faena se acercó mucho a lo que he soñado y lo que he buscado. Es algo que no olvidaré, imagínate. 

sábado, 18 de febrero de 2017

EN LA FERIA DE CÁCERES ME VOY A LA PLAYA

Tal y como varios medios se han hecho eco, se ha aprobado el destinar 137.000 € para adecentar  la Plaza de Toros de Cáceres y que ésta cumpla con todas las medidas de seguridad  para que puedan darse festejos taurinos o cualquier otro tipo de espectáculos. La medida ha contado con los votos favorables del PP y Ciudadanos. Recordemos que estos últimos impidieron que hubiera toros en la capital cacereña el año pasado.
Finalmente parece ser que el PP ha cedido a las pretensiones de Ciudadanos y no habrá ninguna ayuda económica para el "valiente" que decida algún día dar toros en "La Era de los Mártires".
Dicen que el objetivo es que en la próxima feria de San Fernando haya toros, pero recordemos que quedan tres meses y aún no hay ni pliego. Por cierto, cuentan que quieren sacar un pliego provisional para este año y luego quien quiera la plaza tendría que ser por un mínimo de 6,7 o más años.
Yo lo tengo claro. Haya o no haya finalmente toros, en la Feria de Cáceres me voy a la playa. Ya no me fío y estoy harto de que intenten tomarme el pelo.

viernes, 17 de febrero de 2017

JOSÉ LUIS MORENO HABLA EN BANDERILLAS NEGRAS


Hoy hablamos con un gran torero. Un diestro con una enorme capacidad de hilvanar faenas de las que no se olvidan y que ha dejado un gran recuerdo en el mundo del toro. El torero cordobés José Luis Moreno sorprendió al retirarse demasiado pronto pero con la satisfacción de haber dejado huella en la tauromaquia. Hoy hablamos con él de una trayectoria intachable, dura pero muy TORERA.

¿Por qué decide ser torero?

Yo no tengo antecedentes profesionales en mi casa pero mi padre era muy aficionado. A eso se une que en el Valle de los Pedroches, soy de Dos Torres, hay tradición de festejos populares. Quizás ahí sentí dentro de mi el gusanillo de enfrentarme a un animal que veía peligroso. Mi primer contacto es a hombros de mi padre dando el quiebro en el pueblo a una becerra. Tendría tres años.

Llega a la escuela de Córdoba

Por asuntos laborales de mi padre nos tuvimos que ir a Córdoba. Con siete años me apunté a la escuela, era como un juego. Yo siempre decía que quería ser torero, no que iba a serlo. Mi madre conserva mis libros de primero de primaria en los que pintaba toritos con mi hierro. Yo decía que era torero pero que solo me faltaba la edad para serlo.

¿Cómo era la Escuela Taurina?

Aquellos momentos para mí suponen un recuerdo precioso. Con la edad de siete a nueve años iba con la idea de jugar a ser torero. Teníamos admiración tremenda a los toreros que iban como Fermín Vioque, Antonio Tejero, Manuel Díaz cuando se anunciaba "Manolo", Juan Carlos Domingo, De la Rosa... Ellos eran nuestros idolos cercanos porque ya toreaban en público. Después de haberlos visto torear en la plaza entrenaban con nosotros y les idealizábamos.
Yo era como la mascota allí (risas).

Arranca la época de sin caballos.

Debuté en mi pueblo, Dos Torres, el 19 de Agosto de 1989. Con catorce años lo hice y luego toreé en la comarca por pueblos como Añora o Pozoblanco. Me di a conocer al año siguiente en una novillada sin caballos concurso en Córdoba en la época de Martín Gálvez con Curro Conde de gerente. Me llevé un vestido de triunfador. Tenía voluntad más que técnica pero algo tuvo que ver el jurado porque me dio como triunfador. 

Córdoba, de nuevo.

Al año siguiente toreé en Córdoba la novillada sin caballos de la feria y se fijó en mí Zurito, que apoderaba a Finito. Me apoderó. Con él hice toda la etapa de novillero. Debuté con caballos el 10 de abril de 1993 en Priego de Córdoba. 1993-1994-1995 estuve con picadores. Triunfé en mi tierra por Córdoba, Montilla, Priego... Al año siguiente mi primera actuación importante que me hace dar a conocer a nivel nacional fue en una novillada de Rocío de la Cámara muy dura en agosto de 1994 en Málaga, en la que salgo a hombros y tengo crónicas muy bonitas de Zabala padre, Tendido Cero... Eso me da a conocer y se me abren ferias como Arnedo y sobre todo, al año siguiente Madrid.

Un gran idilio nace con Madrid

Debuté a comienzos del año y toreé cinco tardes pese a no cortar orejas. En eso los Lozano siempre han sido ejemplares ya que cuando un torero ha mostrado buenas condiciones, han apostado por ellos. En el año 1995 toreé cinco novilladas y dos en 1996 pese a no cortar orejas aunque sí di vueltas al ruedo y parece ser que fui del gusto de la afición de Madrid. Es la plaza en la que más he toreado de mi carrera, un total de 29 tardes.

Llega la alternativa con un gran cartel.

En ese período de novillero me forjé mucho al pisar plazas importantes como Madrid, Zaragoza, Valencia, Sevilla, Arles... completando 57 tardes. Llegué hecho a la alternativa y la tomé el 30 de mayo de 1996.
Con Ponce y Finito fue el cartel soñado. Un ambiente muy bonito, cumplí el sueño de salir a hombros con Ponce en un día feliz. Desperté rápido del sueño porque un toro de Murteira me dio una cornada importante a los dos días en la feria y me cortó en seco el inicio prometedor. Así perdí ferias como Granada. Tuve que empezar de cero. Toreé en provincias por la zona de Cordoba, actué en seis corridas de toros ese año.

Llega Paco Dorado

Al año siguiente me ayudó Paco Dorado y 1997 fue una temporada muy buena porque me rodé en muchas plazas. Dorado había dejado a El Cordobés y tenía bajo su tutela muchas plazas. Toreé 17 tardes.

Madrid le ve ya de matador.

Confirmé al año siguiente en Madrid un Domingo de Ramos cortando una oreja en una de Fermín Bohórquez. Sonó mi nombre, no acudí a San Isidro en la de  Cuadri por una cornada dos días antes en Manzanares. Los Lozano se portaron bien y me dieron el 15 de Agosto cortando dos orejas a la de Los Eulogios bajo la tormenta en tarde para el recuerdo, para aficionados y para mí por las emociones que se vivieron.

Sale lanzado

Fui triunfador en Barcelona, Jaén con un rabo. Ese año 1998 entró mi nombre con los jóvenes mejores situados.


Llega Simón Casas

En 1999 me apoderó Casas en todas las ferias con 46 tardes y entré en la dureza de competir con las figuras. Algo que es muy difícil pero me basé en brillar en las plazas importantes. Mi carrera siempre ha sido de altibajos. Yo no he sido nunca un virtuoso, me he hecho poco a poco pero al final fui labrando dentro de mi un concepto y una forma de hacer y sentir el toreo muy personal. Al final de mi carrera toreé parecido a como me gustaba

¿Nos puede describir esa forma?

Dentro de ese término tan subjetivo y que no siempre usamos bien la pureza y toreo clásico. El toreo que a mi me ha llenado hacer y el que me llena ver es el toreo que engancha los animales adelante, que domina la embestida en todo su trazo y que es en línea curva. Luego cada uno interpreta a su manera con su expresión, tu cuerpo marca la forma de torear. Hay una verdad de torear largo, despacio y ajustado es lo que siempre he buscado hacer.

¿Qué le ha taltado, con sus grandes condiciones, para no llegar a la etiqueta de figura?

Lo que tienen las figuras, que es no fallar los días determinados. He tenido tardes muy buenas, faenas para el recuerdo y muchos aficionados y profesionales han sido muy partidarios míos. En el toreo ser bueno es algo muy difícil. Es algo para lo que, además de aptitudes, debes tener perseverancia. El toreo tarda en cuajarse, la forja de la personalidad tarda. Ser bueno es difícil y para ser figura además de bueno debes triunfar oportunamente. Eso me faltó a mí, fue mi talón de Aquiles. El ritmo del triunfo continuo que se pide a las figuras me faltó a mí.



¿Hasta qué punto afectó la cornada en Castellón con el toro de Victorino cuando estaba cuajando una gran actuación y venía de un buen 2009?

Esa cornada, viéndolo con perspectiva, marcó la última parte de mi carrera. Después de pasar un bache de actuaciones en las que actuaba poco y no iba a las ferias, en 2009 cuajé una gran tarde de triunfo con José Tomás en Córdoba y las miradas volvieron hacía mí. Fui a Julio como triunfador con la de Adolfo, corté oreja en Madrid. En un puñado de tardes, una decena, tuve triunfos muy importantes culminando en Pozoblanco dónde maté seis Victorinos. Esa tarde pude llenar, compartir con mis paisanos una tarde muy redonda con lo que supone Victorino.
Mi nombre volvió al candelero y en 2010 comencé en las principales ferias como Castellón, Valencia y Madrid. Estaba con seguridad, maduro y esa cornada de Castellón me pegó un parón muy fuerte. Me costó muchísimo, me produjo muchos destrozos, recuperar la fuerza. Reaparecí en Madrid el 2 de mayo, era una tarde importante y no rayé a la altura que necesita Madrid. Hay que estar siempre a una dimensión muy por encima de todo. No estaba en las mejores condiciones y la falta de seguridad tras las cornada hizo que pasara sin pena ni gloria

Pero volvió a remontar

Ese mismo año fui triunfador en Córdoba cuajando a Salmonete de Torrestrella. Llegó Dax, Pozoblanco mano a mano con Juli y me dio cornada y Juli se quedó solo. Cuando tu nombre no está consolidado aunque saben mi concepto y capacidades te bajas del ritmo de ferias y cuesta otra vez engancharte. Con la reducción de festejos que ha habido ya no había ese espacio, no para primera fila, pero te dejaba torear 25 tardes que no hay. Ahora hay un circuito de figuras pero el que no esté en él es dificil completar una temporada regular.

¿Le pesó la decadencia de Córdoba?

No. Mi tierra es Córdoba con todas sus condiciones y características positivas y negativas. He podido tener un puñado de las mejores tardes de mi vida. Me sentía a gusto y arropado además de responsabilizado y tuve la suerte de dar con toros que me lo permitieron. La dimensión de un torero se marca en el día a día y en los compromisos importantes en todas las grandes. Hay que triunfar en todas, fuerte y seguido. He sido triunfador de Madrid, Valencia, Castellón, Córdoba... triunfos demasiado diseminados, Deben ser consecutivos y eso hacen las figuras. De los nuevos valores con un puñado de grandes condiciones se consolidará el que tenga la capacidad de triunfar con más toros y más faenas de calado. 

¿Le falló a usted Sevilla?

Sí, pero en Madrid he cortado 6 orejas pero ninguna en San Isidro pese a buenas tardes. Fui pocas tardes a Sevilla pese a ser cercano y estar en buen momento. He matado Cebada, Guardiola, Palha y dos de Miura. Siempre he ido con esas, pero cualquier ganadería te da oportunidades porque de ahí han salido triunfadores. No sentí el calor de Sevilla, eso sí.

¿Las duras iban contra su concepto?

Para hacer el toreo que uno quiere necesita un toro con embestida apropiada. A mi la palabra a contraestilo no me gusta pero tú buscas un toro que te de garantías para dar tu dimensión. He toreado y cuajado muchos de Guardiola en provincias, Málaga (3 orejas) eran toros de mucha importancia y su embestida da mucho peso a la faena. Toreé la primera corrida de Victorino en Castellón con Juan Mora y Juli. Esa tarde tuve un gran triunfo y me dio 8 de Victorino. Con Victorino he fraguado de las mejores tardes de mi carrera y me han servido para mucho. Me han permitido triunfar, ganar crédito y me ha dado mucho.
Luego, es verdad, ha habido otras de otras ganaderías llamadas duras con las que ha sido difícil que mi toreo brillase. Por mi forma de entenderlo es difícil con su embestida y carácter que aquello luciera

Se le encasilla en ellas pese a triunfar con las no llamadas duras en plazas como Córdoba.

Uno busca las mejores opciones dentro de lo que te dan. Cuando no tienes fuerza para elegir toreas las corridas que las figuras no quieren. Eso se arregla triunfando. Muchos triunfan con las duras y buscan su sitio. Cuando tus triunfos no son rotundos es difícil salir de esa parte de la feria y es difícil renunciar a ellos porque estar en feria importante es el ser de los toreros, lo que buscamos. Prefería estar que no estar. Me costaba decir que no en ferias importantes de repercusión porque podías avanzar en tu carrera. Es difícil avanzar sin triunfos duros y torear con esas. Al final es que a las duras, aunque a veces no me facilitaron el triunfo, al menos nunca perdí mi norte como torero y mi concepto lo quise aplicar en cada tarde con independencia del hierro. El aficionado sabía que no adulteraba mi toreo ni degeneró. Fui manteniendo siempre mi concepto y mi forma de interpretar el toreo

¿Por qué se retira?

Cuando dejo de soñar. El toreo es un acto de fe y espíritu que buscas sacar lo que llevas dentro del toro , requiere sueño. Al dejar de soñar vi que antes que se diera cuenta nadie no me podía fallar a mí. Desde los 14 años he estado hasta los 38 y he estado viviendo únicamente para ser torero, para crecer, para superarme a mí mismo y eso lo hacía soñando cada día. Todo ello sin mirar nunca para otros ámbitos que no fueran el mundo del toro. 
A comienzos de 2014 me doy cuenta que tengo merma en la ilusión, que miro a otras cosas, no sueño con el toreo y decido tomar la decisión. Me retiro como el que se tira al vacío esperando que te salgan las alas en el momento de tirarte porque no sabía qué pasaría pero sí sabía, el tiempo me ha dado la razón, que si no estaba enamorado de torear no quería seguir por respeto a mi forma de entender el toreo, a lo poco o mucho hecho y por respeto al público. El publico me ha dado más que yo a él y me lo sigue demostrando. Yo sabía que no podía. Afortunadamente el tiempo me da la razón de estar en lo cierto, de que mi etapa de torero profesional había llegado a su fin. Pienso que tuve el acierto de darme cuenta antes que nadie y tener la osadía de dar el paso de dejar de torear profesionalmente al dejar de soñar y por amar la profesión y no quería estar por debajo de lo hecho

¿Dolieron las cornadas de despacho?

Como todo en la vida. En el toreo se mueven muchos intereses y a veces son favorables las condiciones y otras no. El que tiene poder lo usa como en cualquier actividad de la vida. Cada uno intenta defender su trozo de tarta y sabes que si alguien come tarta es para quitártelo a ti. Las carreras de los toreros son efímeras y hay intereses cruzados. A veces te perjudican, usan su poder y las oportunidades no están siempre a tu alcance. No creo que sea distinto a cualquier ámbito profesional.
Si veo distinto que en el toreo muchas veces juegan con tus ilusiones, con lo que te has ganado en la plaza y eso te produce un dolor a tu yo más profundo, a tu ego, que es difícil de gestionar .Cuando crees que has ganado cosas de ley pero no te dan la recompensa , en su momento es un dolor. Aquí parece que te amputan una parte de tu yo más profundo y eso es difícil de gestionar al jugar con lo ganado y tus ilusiones
A mí me han preguntado que si el toreo es justo y yo decía, ¿y la vida lo es?

¿Qué le pasa a Córdoba?

Taurinamente que tuvo una feria en bonanza sobredimensionada, se ha reajustado como ha pasado en otras plazas. Se subastó al mejor postor económico, nunca se apostó por un empresario que fomentara, construyera desde abajo de los cimientos y se le daba al que más daba por el arrendamiento con independencia de programación y eso, sumado a que ha habido una desafección por los toreros de Córdoba (no ha habido esa revitalización de la ilusión), todo ello ha hecho perder interés por acudir a la plaza. Comercialmente es difícil  la feria pero está en un punto que Córdoba necesita una empresa que trabajara a medio plazo, con tranquilidad, que fuera ganando credibilidad en todos sus abonados, una programación acorde a lo que necesita y demanda Córdoba e ir haciendo las cosas bien como ha pasado en otras ferias que se han sacado adelante con el trabajo de empresas.

¿No ganaría más Córdoba siendo plaza de 2?

No le estorba ser de primera, ¿qué le beneficia ser de 2? Habría que revisar costes pero no sería solución. No sería un desastre ser de segunda ni te obliga al ser de primera. Los festejos entre primera y segunda no varían casi los honorarios, Córdoba tiene su tipo de toro y ha habido menos polémica. con eso que otros años. Córdoba, por ser plaza de primera,  no tiene que ser negativo.

¿La propiedad se ha enterado?

Se ha ido adaptando a las circunstancias que le han venido. No tuvieron la visión de apostar por empresas que consolidaran y apostaron por empresas que llegaron, desde el ladrillo, y que trataron a la feria con poco cariño. Puedes entender a la propiedad que es una sociedad, que rinde cuentas, que tiene una Junta y consideraban como un logro que en cada concurso se ganará más dinero. Ahora es difícil hasta alquilarla y el canon ha bajado, se ha ajustado a festejos. Creo que Córdoba puede tener un modelo de feria con 2 corridas, 1 rejones y 1 novillada. Tiene 350000 habitantes, y mucha tradición taurina aunque goza de poca credibilidad ahora.

La tarde de los 25 años de alternativa de Finito no ayuda a esa credibilidad.

Ahí tenemos que hacer un examen de conciencia. No quiero ser catastrófico ni pesimista pero hay que respetar al público. Cuando uno decide dejar de torear al no dar lo que puede los empresarios deben asumir sus responsabilidades al jugarse su dinero, los toreros se juegan su crédito como artista y persona además de la vida y el propietario de la plaza se juega la vida de su inmueble. Entre todos no podemos dar pie a que se cometan estas cosas. El toreo no pasa un momento para tirarnos piedra a nuestro tejado y hay que poner cariño al aficionado que compra una entrada. Si hay tres personas en la plaza hay que mimarlos porque son los que te van a sembrar de cara al futuro. Esa suspensión fue desafortunado para Córdoba y los protagonistas.

¿Por qué entra en politica?

Ser concejal nunca me lo había planteado pero vino por mi relación con José Antonio Nieto que era candidato del PP y me ofreció que pudiera acompañarle en las listas. Había un programa y proyectos que me ilusionaban como la escuela taurina, el año Manolete.. Poder ofrecer a la ciudad, no tengo intención de hacer carrera política, uno piensa que puede hacer algo y que los valores que he mamado en el toreo donde he fraguado mi carácter pueda aplicarlo a la política municipal.

¿Cómo está la política en Córdoba?

Está marcado por lo que fue el inicio de un pacto que llevó a ser Alcaldesa a la candidata socialista apoyada por tres partidos PSOE, IU, Ganemos. Al final son tres partidos, unos más radicales que otros que se forman en la gestión del día a dia en vez de un equipo de gobierno con política definida. Son tres reinos de Taifas que defienden sus intereses, paran proyectos,,, No es por hacer demagogia lo que más lastra a la ciudad es que no hay proyecto y se gobierna a bases de cambios. 

¿Guarda rencor al toro?

Al toro amor tremendo le guardo. Cuando me preguntan si me dan ganas de torear, a día de hoy no me lo he vuelto a plantear. Incluso en el campo que me gusta torear no tengo el deseo de hacerlo, toreo alguna becerra en casa de amigos pero no he llamado a nadie para que me encierre ninguna. Hablo con toreros todos los días: Espartaco, Uceda, Enrique Peña. Al levantarme me meto en las páginas, voy a los toros, mi relación con el toro es de admiración. Es mi ámbito, es lo que me llena y lo creo dominar.

Y ahora, apoderado.


  • Después de quitarme, necesitaba estar ocupado para no volver a caer en la tentación de torear profesionalmente. Puse en marcha proyectos que funcionan, y dentro de este espacio mi concejalía en el Ayuntamiento de Córdoba, y quería marcar distancias con el toro, desarrollarme en otros ámbitos, ver mi capacidad a la hora de andar fuera del toro pero tenía claro que estaría en contacto y dejaría alguna actividad para el toreo . Han pasado tres años y ahora con Ángel Jiménez , es amigo, tiene condiciones e irá labrando su futuro, le veo condiciones para ser torero, me apetecía si estaba en mis manos con la complicidad de Enrique Peña, muy querido por mi y confío en él, nació la idea de echarle una mano y apoyarle.

jueves, 16 de febrero de 2017

HABLAMOS CON RAÚL BACELIS



Hoy hablamos con uno de los grandes toreros de plata del toreo mexicano. Una historia preciosa de amar al toro con la verdad y la pureza de quién respeta este arte. A corazón abierto nos narra una vida de TORERO con una exquisita educación. Emocionantes momentos que describen la grandeza de Raúl Bacelis.

Hablemos de sus inicios

Mis inicios para estar dentro de la fiesta taurina arrancan desde pequeño. Mi madre me decía que toreaba con dos años, ya con pañales. Soy la cuarta generación de gente del toro. Mi bisabuelo anduvo en los años 30, se llamaba Daniel Vázquez, en los 50 Daniel Vázquez también, en los 70 mi tio materno Ángel Camacho Vázquez, anunciado como Ángel Vázquez. Los dos primeros fueron banderilleros y yo soy la cuarta generación. Mi salto a estar dentro de la fiesta es en el año 84. Lo fuerte para mí fue en los años 90 - 91 que me presenté en La México de novillero. Si echas cuentas, de nuevo a los veinte años, salía un torero en mi familia.

Anduvieron en la legua. No llegaron a grandes escalones pues por situaciones ya personales pero mi bisabuelo se hizo sastre taurino, prestaba ropa a los torerillos de la legua. Cuenta mi abuela que a uno de ellos que les llegó a prestar ropa, o era un alquiler pero no llevaban dinero, era el maestro Luis Procuna. De ahí nace mi afición al toro. Lo que escuchaba de chiquillo era pasodobles, llegaba ver a mi tio entrenando estando yo chiquillo y de eso me fui alimentando. Mis juegos eran como los de todos los torerillos: jugar al toro, banderillear las macetas de mi abuela. Por fortuna eran las macetas y no a mis primos.

Llega un momento precioso...

Cuando me llevaron al primer año de la primaria lloraba con mi madre para no entrar. Cuando llegamos a la escuela la maestra me decía "güerito, pásale; vas a aprender, tener amigos... ". Yo lloraba y mi mamá decía que dijera el motivo de no querer entrar. Llorando le dije que no quería entrar porque iba a ser torero y ellos no necesitan saber, leer ni escribir. La maestra me dijo que los toreros deben saber leer para conocer cuánto le van a pagar y saber donde le van a mandar a torear. Así me metió para dentro. Era una parte de mi motivación para ser torero.

Pasa el tiempo

Pasó el tiempo y cuando tenía 15 años fui a la México y vi torear al maestro Valente Arellano (q.e.p.d) y ahí me prendió la mecha inmediatamente. Hablé a mi tio y le dije que quería ser torero. Me llevaron de ahí a la guerra. Me enseñó a agarrar el capote. En dos días me dijo "agarra así, mueve el capote así" y se empezó a movilizar. Fuimos donde daban festejos con vacas para los principiantes y me dijeron que si salía y salí. !Válgame Dios, eran unas vacotas! Salí y me envenené perfectamente porque era algo que buscaba y sentía.

Se inicia una carrera...

Ahí fue el inicio a una carrera de casi treinta años que duré dentro del ruedo. Fui novillero durante muchos años. Mi debut de novillero fue en el año 1988 debutando con cuadrillas y antes anduve en los pueblos, en la legua. Algo curioso para mi debut con caballos fue que le dije a mi mamá: "Mamá si en este festejo no pasa nada, me retiro". Sucede que me pegan dos cornadas en la pierna derecha. Una con las banderillas y otra con la muleta. Aún así me quedé en el ruedo, maté el toro y me subí a la ambulancia quirófano, me llevaron al hospital y el doctor de los toreros Jorge Uribe me empezó a regañar "Tú retírate, no sirves, dale un título a tu mamá" Cuando se me quitó la anestesia comenzaron a llamar mucho en el hospital y dentro de ello era el empresario que me dijo que me recuperara que me repetían. Eso me gustó. Me hicieron entrevista en Televisa, fueron cámaras al hospital (lo que ahora es TV Azteca), me hablaron de revista de toros y se empezó a hacer mucho ruido. No sé si fue la cornada o qué, no entendía. En una de esas entrevistas cómo si hubieran sabido lo dicho a mi mamá. ¿después de esto qué? ¿sigues o retiras?. Mi mamá sentadita estaba, la miré y dije que seguía y me envenené.

Hablemos de su carrera de novillero.

Mi carrera como novillero fue muy lenta. En La México toreé 6 tardes, participé en un Estoque de plata en el año 1991 y en total de mi carrera solo tuve 17 novilladas. Es muy poco haciendo números. Las cosas se iban complicando. La persona que a mi me ayudaba, q.e.p.d., Saulo Flores él estando dentro de la empresa así como tenía amistades había enemigos y me cayeron encima. Estando puesto en carteles...

Llega un durísimo episodio.

Me habían anunciado en Juriquilla en una de Garfias con Del Olmo y Gilio, maestros. Me hacía mucha ilusión porque lo único que toreaba era en Plaza México de forma esporádica. Por fuera no lograba agarrar nada y esa novillada supuso para mí todas las ilusiones y ya con la espuerta en el coche me llama el señor Saulo "que no te vayas que te acaban de sacar del cartel". Me dolió mucho eso y todavía ese año toreé en La México. Mi última novillada fue allí con el maestro Cordobés y el matador Gabriel Meléndez una novillada de Chucho Cabrera. No se me dio como esperaba y un gran amigo mio, como un padre, Felipe González que fue matador y luego banderillero habló conmigo y me propuso hacerme banderillero. Dentro de mí decía que no, que tenía que hacer la lucha y me fui al sureste mexicano y a correr la legua de nuevo. Cuando sentí que estaba bien preparado la empresa había cambiado, ya estaba Herrerías. Todos los días me tenía en la oficina, casi un año tocando la puerta. Él me atendía, no voy a decir que no, pero no me dio una oportunidad. Perdí en las oficinas el sitio cogido en el sureste y tomé la palabra a Felipe González para hacerme banderillero y así comencé. Doy gracias a Dios porque sin ese paso me había privado de grandes satisfacciones que tuve de banderillero.


¿Paso duro?

Sí, muy difícil. Al dar el paso me fui a la Asociación de Matadores a firmar la renuncia en las oficinas. Estaba don Octavio Leiva, lo veo como si fuera ahora. Cuando le estaba dando la carta se mojó con mis lágrimas al estar renunciando a mi sueño de ser figura como matador. Él me abrazó, me consoló mucho.
Una ocasión se lo dije a mi fiel seguidora, una de mis hermanas, me dijo qué haría si no pudiera seguir. Y le dije que me haría fotógrafo, que fuera lo que fuera seguiría delante del toro. He disfrutado muchas cosas dentro de la fiesta. 

Inicia una nueva vida

Cuando me inicié como subalterno, primero es el proceso como aspirante casi año y medio buscando la oportunidad del examen para ser socio activo. Me hicieron examen en Texcoco con Jorge Gutiérrez, Ricardo Negro Montaño y Zotoluco en una de Chafik (San Martín). Me examiné en un toro de Zotoluco y años después estuve en su cuadrilla, un dato curioso. 

Se va consolidando.

Tuve una aventura buenísima. Conocí a un gran amigo, ahora es mi compadre, que me invitó a España a bautizar a su hija, Juan Carlos Ruiz (banderillero). Me dijo que fuera el padrino de su hija Empecé a vivir la fiesta de ustedes y me di cuenta del profesionalismo, del respeto que tiene la gente para muchos toreros. Me respetaron mucho y anduve toreando por allá novilladas, festivales, novilladas con caballos y yo me hacía pasar por otros para que la guardia civil me permitiera poder torear. Me preguntaban el DNI y me sabía de memoria cuatro de compañeros de allá. Estuve dos meses allá y cuando regresé llegué con muchos sueños para México. Uno de ellos era regresar como figura del toreo entre los subalternos. Que se me diera sitio, que se me respetara como respetan en España.

El malogrado José María Luévano, clave en su vida.

El primer torero que creyó en mi fue mi gran amigo José María Luévano, Dios le tiene en su gloria La temporada se fue abajo pero yo me mantuve firme con él, le tenía mucha fe. Él me dijo un día que si me llamaba otro torero que me fuera. De ahí hice un salto con el matador Fernando Ochoa y anduvimos dos años en los que toreaba con él y otros toreros de esa época como Jerónimo o Nacho Garibay. Después me llamó el apoderado José Manuel Espinosa, que en paz descanse, y me habló para ir con el Maestro Armilla y el Maestro Zotoluco. Era para mí un bombazo al saltar a las grandes ligas con las figuras del toreo que era lo que yo pedía. Todo eso fue por lo que yo viví en España con ese profesionalismo. Los muchachos de allá me decían tómate un whisky y decía que no porque me tengo que ir a correr. "Tú te quieres acabar el mundo corriendo" me decían. Yo me mentalicé y el fruto comenzó a dar cuando me llamaron para el maestro Zotoluco y Miguel Espinosa. Se juntaron sus fechas y el apoderado me dejó con Zotoluco. Así me quedé muchos años. Anduve luchando, preparándome muy fuerte. Después de su viaje a España para presentarse en Madrid y se llevó a un compañero mio Fernando Grajales y me dijeron que al año siguiente iba yo. Eso me motivó más a prepararme, a ser más profesional. Al año siguiente no llevó a nadie el maestro y moralmente eso me debilitó. Era mi sueño estar en grandes ligas y en un lugar tan profesional como España. Cuando regreso el maestro le di las gracias pero me fui.


Llega el mito, llega David Silveti

Comencé a estar con David Silveti y me llamó el maestro para su cuadrilla. Imagínate lo que fue para mí eso. Estar en la cuadrilla del maestro. Así empecé a compaginar con el maestro, toreaba poco, y afortunadamente ví triunfos del maestro en México. Luego vino la situación de decidir hacia dónde. El maestro Zotoluco me volvió a llamar y el maestro David ya no toreaba y me fui con él.

Otro grande, Eloy.

Con él brinco al maestro Eloy Cavazos y así fue mi carrera como subalterno. Tal vez un poco dramatizada pero es lo que me está moviendo ahorita. Anduve en cuadrillas de esos figurones y otro como el matador Rafael Ortega y afortunadamente de las casas donde salí si hubiera decidido seguir como torero hubiera sido bien recibido. Sigo en contacto con el maestro Eloy, con la familia Silveti, con el maestro Zotoluco. Pude salir bien de esas casas pero sí hubo situaciones que ahora al platicarlo me removieron el corazón, siento la nostalgia.


De lo extranjeros me coloqué con Sebastián Castella con el que anduve cuatro años

¿Le quedó la espinita de no colocarse en España?

Si y muy clavada. Yo tenía grandes ilusiones y Las Ventas no la quise conocer en mi primer viaje de indocumentado. No la quise conocer porque la iba a conocer como subalterno dije. Sí, me quedó eso.

¿Por qué no se dio siendo tan reconocido en México?

Aquella ocasión que Zotoluco se fue y me prometieron de ir se bajó del grupo el matador y en vez de ir de figura se va de segunda y eso hace que llevase solo un miembro porque requería más gastos. A pesar de ello me siento tranquilo, a gusto con lo que logré, con lo que obtuve con mi esfuerzo porque gracias a Dios me levantaba temprano a correr, a hacer lo que me habían dicho de novillero "el torero se tenía que cuidar más que una señorita" y me cuidé mucho.

¿Por qué se quita del toreo?

Me malacostumbré al trato de las figuras del toreo. El trato que siempre me dieron ya no es lo mismo. Esto lo he dicho con mucha tristeza, lo he manifestado en medios, amigos, conocidos, redes... El trato que me dieron las figuras fue muy especial y ahora los toreros que están vigentes ya no es lo mismo.


¿En qué sentido?

No voy a mencionar nombres. Había ocasiones que los toreros querían darme menos dinero. Si de por sí los sueldos son bajísimos, con menos dinero casi debes pagar por ir a torear. Yo no estaba dispuesto a esto. Nos querían reducir gastos... Es conocido esto en España, el túnel que llaman. Yo no aceptaba eso y dije no, prefiero hacerme a un lado, ya viví la fiesta, la disfruté, la sigo disfrutando esta distinción de ser llamado. Vinieron muchas situaciones: mi nena me requería en casa e ir a torear era tres o cuatro días fuera de casa ya que acá son distancias muy largas y era regresar con sueldo bajo (2000 pesos) por tres días era complicado. Yo era de los que más toreaba al año, 110 festejos. Los menos festejos que tuve fueron 75 y eso porque en 2012 caí fracturado de la mano por un agarrón de un toro que me paró 6 meses. Me levanté y otra vez a darle. En ese tiempo de la fractura, a un mes de la colocación con Castella. En esos días estábamos embarazados y perdimos el bebé con cinco meses de gestación. Esas cosas me empezaron a mover qué iba a hacer cuando no pudiera partir plaza. A mí me gusta mucho el canto, ando cantando en fiestas privadas y me puse a cantar.

"Vuelve" el niño de primaria...

Regresando a la anécdota de la primaria dije que al no ser torero me puse a estudiar y lo hice. Entonces se me movieron muchas cosas como el trato de los toreros, el tiempo que requería mi nena, mi familia... dije no y tenemos que buscar por otro lado y en el año 2013 decidí decir adiós. No avisé a nadie antes porque sabía que se iban a mover muchas cosas. Se lo anuncié esa mañana a mi compadre  Ángel Juárez picador y le dije "compadre, es mi última tarde" "no la chingues" "mis razones tengo". La situación está muy fea, políticamente en el ambiente taurino está muy feo, sería feliz toreando sin lidiar con determinada gente.

La verdad por delante de todo.

Hubo ocasiones que me vetaban al no ser de la asociación de La México y me enfrenté y le dije que por qué se metía con mi carrera, dinero, profesión y dinero de la familia y me contestó que "porque tu eres del otro equipo". Le dije "¿sabes qué? te estás metiendo con mi familia". Fue en las corraletas de la México.

David Silveti me llevaba en la cuadrilla y se anunció en La Plaza México y me dijo

"¿qué problema tienes?"
"Yo ninguno."
"Ya hablé porque no te dejaban en la cuadrilla"
Él habló con el que estaba "Juan, si no pones a Raúl en mi cuadrilla, yo no toreo" Imagínate al maestro peleándose por su torero. Eso me llenó y dije "olé los cojones del maestro". Esas son figuras del toreo. Coincidió que otro torero con el que iba le dije "matador, que toreamos en México" sabiendo lo hecho por el maestro por mí me dijo "yo sí, pero tú quién sabe".

La grandeza del maestro se coronó con Mar de Nubes

Imagínate como salí con el maestro ese día. Fue el día de Mar de Nubes. Anduvimos mucho en provincia. El trato de esas figuras. El trato de Eloy Cavazos, convivir con mi familia y él decía "ustedes son mis ángeles". Por eso mi decisión de decir ya.


Una pena en el alma...

Llegaba insatisfecho de torear siendo mi satisfacción, mi gusto. Yo no pedía que me hicieran caravanas, simplemente el trato de cuadrilla, un miembro más de tu equipo. El trato era feo y hostil para todos y dije no. Como no estoy acostumbrado a lamer botas dije no, yo ya no puedo seguir aquí. Estar agachado dije no. Cuando sentía buen trato era con el maestro Castella, no nos gritaba, nos pedía las cosas por favor !qué diferencia! y luego veo a mis paisanos... Dije que no podía aspirar a más. En la época dorada del toreo mexicano el maestro Eloy, Manolo, Jorge se llevaban su cuadrilla pero luego ya no. El dinero es importante pero ¿qué más importante que tu carrera, tu profesionalismo...? Fue donde batallé mucho y en esa corrida de Aguascalientes le dije a mi compadre hasta aquí llego. Me dijo que si quería decir en la plaza que me retiraba pero me quería ir en silencio. Mi esposa y mi hija, la más feliz, mi esposa era la única que lo sabia. Mi esposa me dijo que no me retirara en silencio como cualquier cosa, que tenía una trayectoria, pues que la gente se entere. Ese día en Aguascalientes el compadre me hizo el favor de hablar con juez y toreros y me retiré el 5 de mayo de 2013 en esa feria.

Y ahora...

Muchas cosas. Anduve inquieto días anteriores con querer volver a torear. Luego más viendo las corridas, demasiado inquieto. Platicando con Dios le decía que traía esta situación y él me dijo "ponte a trabajar". Estamos arreglando la casa, me puse hacer los muebles de la cocina, estudio, soy quiropráctico, tengo mi cédula, hago acupuntura, no me quise ir de poner banderillas. No las igualo pero ayudan (risas). Estoy trabajando en eso, gracias a Dios tenemos bastantes pacientes. Mi esposa también lo es y con ella he aprendido muchas cosas y una de ellas es amar a la familia y por la familia di este paso. De repente sueño toreando, le pego un muletazo a mi mujer... Lo que más doy gracias a Dios es poder platicarlo, viví experiencias buenísimas con figuras, los ganaderos me ven con agrado. Estuve en tardes importantísimas con figuras como Zotoluco y Romerito indulto, el toro Mar de Nubes con el maestro David, el toro Pajarito me hubiera tocado. Casi pasó encima de mi, lo único que le vi fue la panza y los cojones al toro. Estaba en el burladero de aguantar, cerca donde brincó. Esa tarde regaló el matador Xavier Ocampo un toro de Fernando de la Mora de casi 600kg de nombre Troyano y salí al tercio. Como subalterno casi 18 años y otros 12 andando en la lucha para ser novillero, figura del toro. No sé si logré ser figura del toreo pero muchos matadores me dieron ese trato y eso es bellísimo Jaime, no lo cambias por nada. Hace poco una persona que llego de Canadá, un amigo, me preguntó ¿si tu pudieras poder volver a vivirlo?, ¿estudiar o ser torero? Yo diría que volver a ser torero. Es lo bonito de la vida, cumples tus sueños, ciertas metas que te trazaste desde pequeño, las cumpliste y ahora lo que viene. El toro me enseñó que las puertas no se cierran, siguen abiertas para el que la quiera cruzar. He cruzado caminos bellísimos andando con grandes figuras y casi la mayoría de los jóvenes. Él único con que no pude fue el maestro Jorge que me estima mucho, fue el único con el que no pude.

¿Una trayectoria feliz?

Si y el final fue feliz pese a las lágrimas, pese a no avisar a mi familia para estar conmigo. Comi del toro, les di de comer a mi familia del toro y de vez en cuando sigo comiendo del toro. De repente canto pasodobles, de repente van compañeros lesionados en el ruedo El toro me sigue llevando de su manita y yo al toro le estoy muy agradecido. Le agradezco mucho, a la gente del toro... Lo que es el toro muchas gracias. A todos aquellos que de algún modo me apretaron un poquito la cresta o el orgullo para sacar adelante las adversidades que se presentan la vida, a las figuras del toreo y hasta aquellos que en algún momento dado... Hasta los que me pusieron trabas me ayudaron porque pude saltar adversidades. Dios siempre me dio oportunidad de estar en el lugar que quería y me sigue dando esa oportunidad, de disfrutar de esto.

Y no podemos olvidarnos de su familia

Siempre viví enamorado de el pase fundamental del toreo que son las Verónicas ....y te confieso que por mis dos Verónicas lo he dejado todo ....Mi esposa se llama Verónica y mi hija Verónica de Montserrat ....


Un hombre bueno.

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